Archivos para febrero, 2012

He dejado un poco la metáfora por la narración. Desde que empecé a vivir la literatura, mi idea nunca dejó de estar enfocada en llegar a escribir libros, como muchos de los que están leyendo este post, así como empezaron los grandes escritores, todos con esas ganas de descargar ideas y sentimientos, no por una cuestión comercial sino como una catarsis de la que nos queremos liberar. Porque como todo ser humano, minúsculo pero único, soy un testimonio del universo, una posibilidad mágica de existencia, y todo lo que existe alrededor me ha producido tantas sensaciones, por las que surgieron estas ganas de escribir, para contar cómo lo vi, cómo lo interpreté y lo viví, cómo lo imaginé, cómo crecí en ese conjunto de realidades internas y externas, con sus colores y sus grises.

Es por eso que dejé un poco la computadora -que entretiene con todas sus posibilidades- y opté por coger un cuaderno y un lapicero y  descargar mis ideas y mis sentimientos, desordenados, inconclusos, inmaduros muchos, realizados otros. Es en esta tarea en la que ando ocupado en mi tiempo libre, en libertad absoluta, dentro de estas cuatro paredes donde mi esencia se expresa, donde disfruto de mis pensamientos, de los que me llegan a través de esos otros humanos que optaron por escribir y nosotros los recibimos como gustosas conversaciones en las que respondemos, debatimos, o aprobamos y felicitamos. Y ahora escribo ahí, en esos cuadernos cuadriculados de tapa roja. Por eso mi pequeño abandono a publicar en el blog.

Es cierto que no posteo con regularidad, y que incluso, como dije en Vacaciones de Novela, no he cumplido con hacer los argumentos de los libros que he estado leyendo en este tiempo. Pero en mi cuenta de Google+ he estado publicando párrafos de libros -los que despertaron respuestas en mi- el título y autor, y quizá un pequeño comentario. Eso creo es más fácil para compartir con la gente que lee Las arterias cursivas. Espero que surjan momentos para publicar algún poema o artículo o pequeña prosa, y sobretodo, que pronto concluya una novela en la que ando metido. Ya comentaré sobre eso más adelante. Gracias y bienvenidos nuevamente.

Cayo.