Posts etiquetados ‘africa’

Una ilusión, una idea recorrió su cabeza y no dejó de pensar en ello. Después de ese paseo, la perspectiva cambió. Quiero viajar, irme fuera, muy lejos. Hoy fuimos a Canta, un pueblo geográficamente aledaño a Lima, pero realmente pareciera estar a miles de millas de la capital. Conocer este lugar hizo que Uber cambie los zapatos por zapatillas, y que su fiel compañera, su cámara fotográfica, no permanezca dentro de su estuche, quiso que durante todo el viaje capture el paisaje natural que lo rodeaba. No hay límites. Antes tenía que corretear palomas en un parque de San Isidro para poder fotografiar el aleteo ascendente del ave a su nido, y si una se asustaba, perdía todo su trabajo.
En su álbum de registros, Uber ha fotografiado a decenas de aves. Un amigo suyo tiene un cernícalo plomo que reposa en la sala, y cuando el ave se sentía amenazada por la caja negra, presintiendo peligro, abría sus grandes alas, y graznaba y picoteaba, graznaba y picoteaba. En otra oportunidad conoció a una periodista a la que también le gustaban las aves, y en casa criaba a cuatro búhos blancos. Perfecto. Él fue a visitarla y a obtener algunas fotos. Los búhos son animales extraños, guardan grandes misterios, pero hermosos, sus ojos paralizan. Había un elemento que siempre se repetía, las fotos eran tomadas en alguna casa o algún parque, en Lima no hay lugares muy abiertos, en los zoológicos los animales dan pena, todos se dan cuenta que están tristes, descuidados, sin ánimo. Las aves también sufren encerradas, peor aún, ellas deberían permanecer volando cuando les de la gana, libres, por eso las fotos aunque profesionalmente capturadas, no reflejaban lo que Uber quería.
En la universidad están haciendo una investigación acerca de los niveles de contaminación sonora en todo Lima; Uber y Fernando, integrantes de este taller, fueron los encargados de hacer un trabajo de campo e ir a Canta y hacer el registro de los sonidos que puedan recolectar. Para este viaje, Uber llevó a su fiel amiga para ver si encontraba aves a las cuales fotografiar.
Cuando llegaron al pueblo, empezaron a trabajar en la investigación, agraciados con el pueblo, Fernando correteaba como un niño en un parque de diversiones, el aire es fresco y muy limpio, y Uber recibió la bienvenida de dos águilas negras que surcaban los cielos, majestuosas e imponentes. ¡Qué hermoso lugar! Soltó una sonrisa casi maliciosa por la satisfacción con la que sus anfitriones lo recibían. Desempacaron todos los equipos y se pusieron a trabajar en el proyecto para el que fueron enviados a Canta. En este lugar no hay muchos sonidos que congestionen, parece un pueblo fantasma, así que el trabajo los mantuvo ocupados hasta las tres de la tarde.
A Fernando también le gusta la fotografía, tiene una Nikon profesional, pero su afición son los paisajes abiertos, tomas panorámicas, ambientes naturales a gran escala. Uber se internó en el bosque, a buscar todo tipo de animal alado que encuentre en su camino. Empezamos con palomas, pardas de cuello arco iris, había una bandada de más de treinta, así que las tomas serían individuales y grupales. Al parecer las aves que no viven en cautiverio tienen menos miedo, dejan que te acerques más y no se espantan. Las palomas son aves internacionales, están en todas partes. En Canta abundan.
En total, encontró más de 20 especies de aves, desde pequeños gorriones hasta un cóndor macho adulto de casi tres metros con las alas abiertas. Es el animal con más jerarquía, pero teme a los humanos. Uber lo encontró reposando en la cima de una montaña a la que llegó luego de caminar por casi una hora, pero valió la pena, la cámara no dejaba de fotografiar a este gran ave, tenía una cresta roja y un cuello muy blanco algodonado por sus abundantes plumas, parecía llevar una chalina. Tomaba un par de fotos y avanzaba un paso, dos fotos y otro paso, así hasta que el ave se sintió invadida y voló. Él sabía que eso sucedería y estaba preparado, subió la velocidad de la entrada del diafragma a uno sobre mil, y el disparador tipo metralleta. El cóndor abrió sus imponentes alas y se fue. Uber se quedó contento con sus tomas. Fernando lo esperaba, al parecer también contento con su faena fotográfica. Fue un viaje gratificante para ambos amigos, quienes volviendo a Lima empezaron a descargar las fotos, analizaban las tomas, y los resultados fueron: Aves libres, sus miradas lo reflejaban.
De noche y ya en casa, la experiencia vivida hacía que Uber no pueda descansar, pensaba y sentía que la energía de las aves se conectaba con él. En su sueño se convirtió en águila, y se fue para África, el continente madre, quería volar y encontrarse con todo lo que la naturaleza le ofrecía en forma de animales. Estaba cansado de estar en la ciudad, contaminada de ruidos, él lo sabía, se encontraba haciendo una investigación de ese tema, y se dejó poseer por el águila y llegó a África, llegó a encontrarse con miles de aves de distintas especies que volaron junto a él desde las américas, libres. Disfrutó de su existencia y volvió en sí. Eran las siete de la mañana, y telefoneó a Fernando para contarle el sueño del que acababa de despertar, y este le dijo que soñó que regresaba con su ex enamorada, nada distinto, un sueño común en él.
Quiero ir a África, quiero conocer el lugar donde las aves y todos los animales se sienten libres, quiero ser libre junto a ellos, se lo propuso. Fue un sueño, pero le planteó una meta, viajar, fotografiar y enseñar. Punto aparte.
Anuncios

Para un hijo, no hay mayor alegría que ver la sonrisa de su madre, esa mujer que nos dio la vida, que nos enseñó el don de amar. Casi todos los valores que recibimos nacen en el calor del hogar, y se alimentan cada día por todo el cariño y la ternura de mamá.

Quizá cuando uno es adolescente, se muestra reacio e indiferente a demostrar el afecto hacia nuestra familia, pero los años nos hacen valorar todo lo que hemos recibido desde niños, esos recuerdos intangibles que se fortalecen cada día, y ahora le dedicamos todo nuestro esfuerzo, éxitos y fracasos, a la mujer más importante en nuestras vidas.

Madre, a pesar de las dificultades que te presentó la vida, nunca dejaste de regalar todo tu amor y sacrificio a tus hijos. Tu enseñanza no se transmite en palabras, sino en sentimientos. No hubo cansancio que te quite fuerzas para darnos lo mejor, y aunque la realidad muestre a una humanidad llena de vicios y defectos, todo lo negativo se ve opacado con el amor de mamá.

El mensaje en este día debe ser, más que valorar, devolver esa felicidad que ellas nos dan todos los días, siendo mejores personas cada día, hacerlas sentir orgullosas, y que todo su sacrificio no fue en vano, sino que el fruto de su cariño formó buenos hijos, y le devolvemos todo con amor, todo por una sonrisa suya, esa magia que nos interna a su vientre, y hace que todo vuelva a tener sentido, haciendo que el ser humano, vuelva a brindar amor y perfección al mundo, conectándonos con la naturaleza, que también es nuestra madre, que también nos da amor, y nuestra madre es claro ejemplo del sentido de todo esto. Punto aparte.

Princesa, eres como la luna

Publicado: septiembre 7, 2010 en Personales, Prosa
Etiquetas:, , , , ,

 

Todo empezó cuando me saludaste y me regalaste una sonrisa, aquella tarde, aquella mañana. Mi saliva aún tenía sabor a ella, a la confusión y a la pasión. Pero tu voz, me deja trémulo y con una sensación agradable, contento.
Son pocas las palabras que te antecedieron, matemáticamente eres la suma de las virtudes, geográficamente estás al norte de mis pensamientos, tus pocas palabras han sido señales de humo, recogí cada sonrisa tuya, y la redacté en 3000 caracteres.
Tus ojos. Oh tus ojos, son ciencia pura, son luna llena todos los días, son como la mañana de primavera. Tus ojos, me dirigen a Sión. Modificaron mi calendario, y me detuve a contemplarlos. Hermosos ojos, tienes una mirada que me estimula a seguir caminando en mis meditaciones cotidianas, disfrutando el Nyahbinghi.
¿Y ahora qué hago? Si cuando pienso en ti, entiendo a los poetas, recuerdo a África. Me surgen las respuestas cuando recuerdo aquella tarde, aquella mañana, aquella primera sonrisa. ¿Y ahora qué hago? Si mi reflexión debe estar acompañada de ti, ya no puedo digerir mis sueños, estoy dejando la inmadurez de andar callando, ahora prefiero escuchar mucho y hablar sin impedimentos, te describo con tres palabras escuetas, hermosa, amable, prudente.
Desde que llegaste, me gusta estar aquí. Seguiré caminando, espero sigas sonriendo, pequeña princesa. Ten presente esto, prefiero sentarme en el parque de las palomas, y evitar el ruido de noche. Punto aparte.

Teñida de rojo la conocí, mientras caminaba abrazado a mis raíces, emocionado por descubrir un camino distinto, ahí estaba ella. Su mirada coqueta me llamaba y yo correspondía. Nos olvidamos del tiempo, nos olvidamos de formalidades y del mundo. Fui a ella como un león, no quería lastimarla y mis garras la abrazaron suavemente. Bailamos juntos toda la noche, en un salón sin música ni ritmo, esa madrugada de abril me enseñó que solo bastaba permanecer callados, sin habla. Me miraba fijamente, y en ese momento desaparecimos nosotros o desaparecieron ellos, pero ella no dejaba de mirarme. Mi piel la acariciaba, mientras las aves cantaban. El alba nos saludaba, y nuestros corazones se entrelazaban; funcionando por emoción nuestros pies dibujaban constelaciones estelares y la música matutina suavizaba mis latidos. Hermoso silencio, qué lástima que no te quedes, cuando cruces la puerta no habrá más compañía que la gente desaparecida.
Quiero que la lluvia amarilla descienda, quiero que el verde pasto me caliente. ¿Dónde estás princesa de rojo? Te olvidaste de mostrarme el camino, ahora los pedregales forman murallas más altas que el Machu Picchu. Si tan solo el silencio me hablara y me mostrara el camino, no estaría mareado, subiendo y bajando, corriendo para que se me quite la sed, no estaría construyendo agujeros blancos. Ni las matemáticas me sirven. ¿Dónde estás?
Hace tres mil años no había reggae, hace mil quinientos meses Internet no jugaba con mis dedos, tampoco veinte días antes te conocía, pero desde siempre el corazón ha latido y cantado, su comunicación no tiene frecuencia ni historia. Gracias a los colores sé que el frío quema, y los peces ya no nadarán sobre el fuego porque en la naturaleza rugen leones. Mi corazón te canta y te clama, y siento que el tiempo nuevamente desaparece, ahí estás nuevamente bailando sobre las llanuras de Etiopía, descalza sin lastimar a las espinas que almidonan las nubes. Has vuelto a África para descansar bajo un árbol, espérame. Quiero abrazarte y convertirme en gaviota, surcar los cielos y respirar aire fresco, cruzar Machu Picchu. No dejes que el semáforo cambie de color, porque el tráfico comienza en verde. Cuando el tiempo paraliza te puedo ver, si Gautama no fuese educador no recordaría tu nombre, si Jesús no fuese negro mi cabello dejaría de crecer; así los días que faltan serán más limpios porque la guerra ya terminó para mí. A tu lado conocí que los ojos no mienten, a tu lado conocí que la piel no endurece el corazón, y que la vida está para vivir.
Ahora no te ocultes en el Sahara, que tu mirada traviesa me alivia dolores, y mi corazón está fundido al tuyo, gozando porque el sol brilla más de veinticuatro horas. Aliméntame con tus labios, así como la gaviota alimenta a su pichón. Ahora que apareces vestida de rojo, fabricaré melodías con el antiguo reloj de pared, me bañaré en el humo elevado de la tierra y a los desaparecidos les diré que las lágrimas no son igual al sudor, que yo león aplasto al dragón, porque en Zion no existe confusión. Ahora que mis ojos miran al sol, escribiré siete poemas cubiertos de ti, de tu perfume, porque ya sé tu nombre y los misterios de las Rosas. Punto aparte.

Si algún consejo positivo llegan a extraer de todo lo que escribo, es que recomiendo que el hábito de la lectura es el más importante para el desarrollo de un país. Sí, y no por el hecho de estar ligado a esta rama, sino porque es demostrado que si las personas leen, obtendrán mayor conocimiento e iniciativa para la búsqueda de información y la investigación, se volverán más conscientes y críticos ante la realidad. El hombre de lectura pasa de ser un ser pasivo que solo recibe información, a una persona que busca y discierne de todo lo recibido y escoge lo que quiere leer y aceptar.
Es parte de la educación, de una educación responsable, que hace que las personas se preocupen por la investigación y no se dejen sorprender ni manipular tan fácilmente como la están acostumbrando. La lectura es el punto de partida, y los países de América Latina deben exigir a sus gobiernos, antes de las muchas obras que deben hacer por sus pueblos, antes de todas esas obligaciones que no son favores; que la educación sea el motor en los planes de desarrollo y crecimiento. Si los niños llegan a tener una mejor comprensión de lectura, podrán luego comprender a su país; si la estructura curricular se adecua a la realidad y se inicia un plan sostenido, veremos que las brechas de desigualdad disminuirán y el beneficio será para todos. La democracia exige que todas las personas tengan iguales oportunidades, y para saber cuáles son, deben estar enterados y buscar lo que les conviene, y sin llegar a la demagogia, esto será sólo posible con una buena educación.
En mi humilde opinión, el hábito de lectura debe sembrarse en los niños, y debe ser, repito, el eje fundamental del desarrollo de los países de la región.
Empecemos desde ahora, seamos nosotros, los que a través de medios como Internet, logremos buscar ese conocimiento y ese hábito, cambiemos de costumbres, no sólo el facebook y el messenger deben ocupar el tiempo de los jóvenes en Internet; la lectura debe gustar e incentivar, y quizá la literatura es la herramienta indicada para desarrollar esta costumbre, leamos un libro, leamos artículos, simplemente leamos. Punto Aparte.